sábado, 28 de enero de 2017

En búsqueda



Escribir es una forma de descontracturarse por dentro
ir deshaciendo, nudo a nudo
el peso del ruido, del vacío, del tiempo;

refugio al que decir:
a veces tiemblo,
la soledad me asusta
la nostalgia va invadiendo recovecos en los que me pierdo,
la sonrisa se torna mueca
muda y sorda
acuna migajas de sabor etéreo.

Escribir o balancín de la conciencia
enredadera que se inmiscuye entre las grietas
porque a veces no lo encuentro
el resquicio para la risa hay días en los que está muerto.

Escribir es también dejarle tinta a eso,
a los vendavales sin color
al eco que te devuelve, afónico, el sonido de tus restos;
escribir es comprenderse desde el mimo y el afecto,
hacer añicos a la superficie inerte
descomponer la homogeneidad aparente,
lanzarse a descifrar lo bello

descubrirlo tan inherente.

















sábado, 24 de diciembre de 2016

esencia


Me gusta sentir que me siento a cultivar sensibilidad,
que mis lágrimas van regando de sal amapolas
y diluyendo caretas de cristal.

Me gusta huir
del ruido del prejuicio, también de la inmovilidad
de las caras grises
de los días "sin más".

Me gusta verte dilucidar
-tan (m) bién-
el puñadito de certezas que estrujas
por miedo a que decidan escapar.

Me gusta buscar
entre la superficie de tus asperezas
terciopelo de esencia, caricia de paz.

Me gusta gritar:
basta ya de abrigar escalofríos,
que hoy los pelos de punta no se quieren peinar.

Pregonar a los cuatro vientos que lo que nos hace ser es amar.





cálido frío


Desde la excusa que nos dan los días
de luces de colores.

Desde la oportunidad que nos brinda para pararnos a hacer balance y seguir decidiendo nuestro modo de avanzar.

Dejando atrás la parafernalia, para abrazar de la Navidad la posibilidad de desearnos unxs a otrxs fuerza, felicidad y paz.

Con la esperanza que da sentir que siempre podemos recomenzar,
que las posibilidades tienden al infinito
y que tenemos el tiempo preciso para nutrir de risa las grietas de la inseguridad.



miércoles, 14 de diciembre de 2016


Podríamos intentarlo:
contagiar luz con los ojos bien brillantes.

Olvidarnos del miedo a regar las cenizas
acordarnos de que podemos moldear el barro.

Orquestar la revolución que frunza el ceño al prejuicio y al odio.

Descubrir la profundidad de una esencia que clama a gritos
"que si sonríes tú, sonrío yo".

domingo, 27 de noviembre de 2016



Cuando asevero que la belleza es sensible,
dejad de pensar en términos de materialidad.
Hablo de la fragilidad que asusta
pero abrazamos con mimo
y con toda
todita nuestra verdad.




Conocedores de que el amor construye
nos preguntamos constantemente, desde una ingenuidad pasmosa
qué nos destruye.


jueves, 24 de noviembre de 2016


Hablamos de cómo pasar los días
cuando es la vida la que nos pasa y cruza sin mirar.

Viajamos impasibles, en vagones de gentes de mirada lejana y perdida
de pupilas tiritando de frío
llenas de gravedad
faltas de risa
avergonzadas de saberse habiendo querido volar.

Pasajera
pasajero,
por favor
no cedas a la insistencia de la quietud y la conformidad,
deshazte de la rutina color sofá
grita, haz ruido
aléjate del miedo a que hacerlo tangible signifique que pueda cortar.

Despierta
rebélate ante el gris pandémico
huye de la voz metálica que predeciblemente te avisará del momento en el que no te quede otra que bajar.

lunes, 31 de octubre de 2016

La poesía salvavidas
se tira a rescatar la belleza
destapando la uniformidad de la rutina,
subraya la anécdota,
la mima y le grita:
¡Pero serás bonita!
Brilla entonces
con foco propio y telón descorrido
el festival efímero
de verdes y amarillos,
unas ramas que crecen
sabiendo que caerán
y que por eso lucen tan ciertas
aceptando la danza del viento
entre el compás y el compás
de una canción en la que la fragilidad
rima con verdad.
El baile de la vida es real
pero lo es también el tambaleo
capaz de acariciar.

La vida


La vida
bien pudiera ser cerciorarse de que huimos del vacío
buscar la música que acalle al ruido
desbaratar la prisa
y pausados
dilapidar al frío.

La vida
confeccionando caminos de regreso a casa que nos devuelven distintos
aturde
acoraza
conmueve
aplaca
calma
hasta consumirnos.

Aunque ni tan siquiera nos tengamos
y seamos marionetas de nosotros mismos.

martes, 20 de septiembre de 2016

Si el vértigo es el deseo de caer, decidme qué abismo esconde querer alzarse.


Llenadme de insecticida hasta el esófago.
Quiero desenredar este nudo de polvo que juega a ser serpentina en mi garganta,
y ahogar a las hormigas que se parapetan en mis entrañas.

Quiero callar al eco de tus pupilas
que se cuela entre mi melodía a trompicones,
que me descubre catapulta hacia ninguna parte,
frenética y vulnerable
atragantándome con mis propios pies.





lunes, 5 de septiembre de 2016

huracanada


Como si fuera un collar
rodeándome el cuello tengo tatuada la inseguridad,

y es verdad
que no ahoga si no me muevo,
y que si me quedo quieta
sin titubear
tan solo tocará la puerta y se irá;
predecible triunfante dictadora de la inmovilidad. 

Como si fuera un huracán.

Como si bajo el miedo se escondieran unos ojos cicatrizados
que cuando
                v e n
buscan no mirar

pero cómo iba(n) a conseguir evitar
unas pestañas que son capaces de ridiculizar el aleteo de cualquier mariposa,
que sugieren vuelo, ascensión, vivacidad
huir de la sensatez
rellenar con zapatillas las huellas
y atreverse de una puta vez ya.









domingo, 21 de agosto de 2016

Marta



Serenidad para aceptar lo que no se puede cambiar.
Coraje para cambiar lo que no se puede aceptar.


Es Marta
serenidad y coraje,
risa y reflexión,
profundidad y vía de escape
pura música, poesía y arte.

Marta es empatía desbordante
minucioso tacto
caricia, mimo, abrazo
sabiduría y talante.

Girasol en campo de minas
tambaleante
desde la entereza de la búsqueda constante.

Adjetivar fascinación
-desde la vorágine de tus mares, tormentas y oleajes-
te revela compleja, cierta
y fascinante.

viernes, 19 de agosto de 2016

gravitatorio


Cae la noche
como se posó la tarde:
con la ligereza de lo que vuela,
la alegría inquieta fabricando nostalgias,
tambaleante y discreta.

Cae la noche y
el verano filtrándose por los poros de la piel
parece querer acariciar los retales
de un sol que ya no ve.







jueves, 18 de agosto de 2016





Lo cierto es que ametralla el vacío más que la bala
y la ausencia pesa más cuanto más se calla.




Dejarlo pasar suena a aprobación pero sabe a falta de empeño.

Cuando noto que solo me reconozco en el reconocimiento
me tiemblan las pupilas,
y me siento
de cunclillas y cansada,
mientras la espalda se curva y las rodillas se clavan.

Descubro entonces la necesidad de demostrar
que mi transparencia es espejo,
que desde mi opacidad yo elijo que veas
lo que crees descifrar:

que si soy movimiento es para atravesar un mar de dudas con poder de ahogar.



miércoles, 27 de julio de 2016

Madi.



Como quien camina hacia Torreforum, marcha atrás y a carcajada limpia, cumplir nos brinda la oportunidad de rebobinar.
Y rebobinar supone olfatear el nerviosismo de los primeros días, el vértigo a lo desconocido, y la dulzura de un abrazo, sincero y fortuito, metaforizado ya desde el principio, como soporte a cualquiera de mis ruinas.
Pero no, no desprende melancolía, porque tras coger la posición, llegarían y llegaron muchos muchísimos días. 
Tampoco voy a hablar de la claridad a la que sustantivas, porque me conozco igual de bien tus triunfos como tus yo nunca lo haría.
Tu umbral del dolor, tus fortalezas y tus caídas. Tus ganas de comerte el mundo, tu vitalidad arrolladora, tu tempo a contracorriente, tu índice de felicidad mientras bailas y suena la música como queriendo callar a todo lo que no marcha.
Una coleta rubia ondeando, tras el kilómetro de crisis, fosforita y vigorosa, se burla de quien desestima el poder de la ambición y el empeño.
Creo poder sentenciar que considero bastante sinónimos agradecer con felicitar.
Por eso felicitarte equivale a agradecerte por agrietarme las nubes grises pero también saber agitar conmigo el vendaval. Por la calma unida a las ganas de explorar. Por la aventura, la seguridad, la incondicionalidad, la risa y la sinceridad. Por la ternura y la euforia. Por buscar lo real.
Por ser
siempre,
hogar.
Gracias por la inquietud, por el ímpetu y las ganas, por salir de la cuadrícula y los caminos prefabricados, por la siempre alerta comprensión, por la escucha profunda, por la generosidad en todos sus ámbitos.
Gracias por haber hecho de mi paso por el instituto, unos años tan llenísimos de anécdotas y recuerdos, donde poder fabricar nostalgias y construir vínculos.
Por los desafíos diarios con los que combatíamos la rutina, por la mirada tierna pero crítica desde la que organizamos la sentada revolucionaria, gritamos en mareas verdes y blancas, y soñamos con Madagascar.
Nos inventamos los miércoles de piscina, y los sábados de triatlón, logramos entrar en la selección de la sierra, Alpujarras y Pirineos; pero sobre todo, nos reímos, con o sin Maruja y reportero cae en charco, con bufandas en agosto, escoba-escoba, soporte de tubos de ensayo, enganche para las tirolinas o tarjetas magic. Nos reímos, ahora y antes.
Gracias por hacerme reír en todos los tiempos verbales.
Gracias por ser sustento y respaldo. Por saber eclipsar océanos que, puestos de por medio, jamás nos han ahogado.
Por estar,
siempre tan cerca y
ser
refugio y trampolín.
Muchísimas felicidades madita, por muchos más años repitiéndote ochocientascincuentamil veces tus anécdotas favoritas de mi vida.
Por toda una vida.
El futuro es ya, ahora, y qué suerte saborearlo contigo. Coge aire, que nos quedan muchas velas por apagar, y un arsenal de deseos y sueños por cumplir.
Te quiero,
Madi.

martes, 26 de julio de 2016

¡¡¡Noticia!!!




todos-esos-pensamientos.blogspot.com huelen ahora a papel y tinta gracias a la primera edición de #Etiquetasfuera. Si quieres hacerte con uno, puedes contactar conmigo vía whatsapp al 633777015.


lunes, 11 de julio de 2016

Que vuelvan
las cosquillas en el paladar
a recordarnos nuestra vulnerabilidad

sigilosas e invasivas
sentenciando entre signos de interrogación
que el viento se llevó la lluvia y el llanto,
el frío abrasador de la última noche del invierno y la primera del verano.

Que vuelvan
los domingos en los que
acurrucada
me dejé acariciar por el vaho efímero de las tristezas siempre en escaparate, siempre obsoletas
siempre tan
después de todo
"después de todo" el veredicto es nada
como vociferar que te apagas,
llamas
o llamabas
masticar hielo a beber agua.

Aquel que no se haya perdido que tire la primera piedra,
a ver si después la encuentra.







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